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miércoles, 12 de octubre de 2011

EL CASTIGO

Las cosas han cambiado.
Han pasado cuatro años desde que deje de correr y solo tres meses desde que lo retomé.
Los motivos por lo que lo deje, están llegando a su fin. Concluiran si todo sale bien en el mes de marzo y tendré un bonito papel para colgar en algun hueco de alguna pared. Por el momento no sé si servirá para algo más.
Para marzo, tambien, se auguran nuevas incertidumbres en mi vida, nuevos retos. Quiza el de sobrevivir de otras maneras, diferentes a las que me han servido hasta ahora.
Pero todo eso, ahora mismo no me importa. He de reconocer que quiero entrenar, que deseo mejorar y que sobretodas las cosas, quiero quitarme la espina del domingo pasado. Este es un post de sinceridades, no un ejercicio retórico como suele ser en otras ocasiones.
Ahora mas que nunca, quiero volver a ese momento de pataleos en el agua para serenar la respiracion, colocar el cuerpo horizontal, meter la cabeza y soltar aire dentro de esa masa verde, sacarla y respirar, brazo derecho, cabeza abajo, sopla, brazo, sacar cabeza, brazo, coger aire, meter cabeza, echar aire, brazo. Todo lo que no hice el domingo y lo que he repetido hasta la saciedad las ultimas noches de insomnio, incluso esta mañana más allá del camino del cementerio, donde nadie me veia, mientras corría he levantado los brazos y he nadado en el aire, allá por el kilometro cuatro de mi entrenamiento de hoy.
He pasado todo el día cabreado. Creo que es mi cuarto día cabreado, y los que tengo alrededor lo notan, incluso Ron y Valentina.
Mañana voy a nadar a la piscina. Sé que no tiene nada que ver, pero tengo ganas. Tengo la sensacion de que no voy a saber nadar, aunque sé de sobra, que lo haré, y os juro que tengo mas deseos que nunca de hacerlo.
He pensado en hacer un curso de correccion de errores para nadadores en aguas abiertas. Estas dos ultimas palabras me dan pavor. La primera vez que ví el mar, a mis diecinueve, me las ví y me las desee para salir debido a una resaca en el Cantabrico. Pocos minutos despues, un helicoptero tuvo que rescatar a alguien que se alejo más que yo. Años despues, ya con treinta, tuve una mala experiencia, tambien en el Cantabrico. Tres amigos por poco no salimos. Salí como pude despues de que un socorrista sacasé a la compañera que estaba a mi lado. Desde entonces nos llamamos jocosamente "los supervivi"
Estos días he recordado aquellas dos anecdotas, por que quiza, han tenido que ver en mi angustia del domingo, no lo sé. En todo caso, aprendí en mi segunda situacion de peligro en el mar, que se sale minimizando en esfuerzo y aprovechando la corriente en lugar de enfrentarte a ella, controlando los nervios y nadando continuadamente. El domingo no hice nada de esto.
Y como el domingo no lo hice, he de purgar amigos. Mi castigo, lo he comprendido al fin, va a ser pasar un año de desazon, buscando el momento de demostrarme a mí mismo que soy capaz de hacerlo, sin oportunidad de que se produzca antes de que el verano regrese, condenado a un otoño amargo, un invierno largo y una primavera esperanzadora, haciendo kilometros, rodajes y nadando como ...como sea capaz de aprender en todo este tiempo, para mejorar y para no limitarme a dar vueltas en una piscina que me sé de memoria.
Así sea.

9 comentarios:

Cartier dijo...

Es más fácil decirlo que hacerlo, pero no te obsesiones con el agua. Sabes que sabes nadar... Poco a poco, con tiempo, verás esto con más calma.

Mucho ánimo!!

Ana dijo...

Hombreeee... más que un castigo, un reto ¿no? Aprovecha estos meses de regalito para prepararte bien :)

Javier HG. dijo...

ANIMO MIGUEL... Sabes el camino de como superarse, asi que...Maratoniano...mucha fuerza... y cuando quieras hacemos un rodajito ameno..

un abrazo

Melisa dijo...

por como hablas te veo camino del iron man en 2012 :)

ELMOREA dijo...

Cartier Lo veré con mas calma....el día que nade 600 m y no sea en una piscina¡¡¡
Ana Si, intentaré aprovechar estos meses, es una buena manera de verlo
Javier es que tus rodajitos son de Formula 1 macho, abrazos
Mel Mel, no,no,no, no me nombres cosas nuevas, que bastante tenemos con lo que tenemos, me gustan los retos, pero no más allá de mís limites. Mi cabreo viene por que no creo que 600 m nadando esten fuera de mis limites. Un Ironman desde luego sí lo está.

Ana dijo...

De momento :P

Anónimo dijo...

EL NITXI:

Chaval, no te fustigues tanto conio. Para mí ya sería un reto lanzarme a esas aguas verdes y tan poco apetecibles. ¿No sería simplemente que estaba muy fría y no llevabas el neopreno-ese?

El reto, como ya sabes, está en la San Silvestre de Villaverde ni maratones, ni aironmanes ni ná de ná. Ahí, ahí es donde se van a ver las horas de entrenamiento, cuando tus pulsaciones estén rozando el 200, cuando tus piernas hagan un esfuerzo sobrehumano entre el barro y sobre todo lo que me voy a reír de ti si te gano...y me pagas las cervecitas de rigor. ¡Cuatro kilómetros pueden ser muy duros, pero que muy duros!

Un saludo y desde aquí aprovecho para animaos a que participéis en la San Silvestre de mi Barrio, que por si no se nota, la estoy organizando yo.

ELMOREA dijo...

Que me vas a ganar esta claro, yo voy en los 4 km al mismo ritmo que en maraton...es mi excusa mas elaborada, y ademas es que no puedo ir a mas.
Ya le daremos un poco de publicidad por este mismo medio
Por cierto tengo a una posible organizadora de una carrera de la asociacion de diabeticos de Getafe que lo mismo la pongo en contactocontigo por si la puedes aclarar cosas.

Anónimo dijo...

El NITXI:

Sin problemas.

Y en cuanto a lo de ganarte, no lo tengo tan claro..

Un saludo.