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jueves, 22 de mayo de 2008

De hostia a hostia y no me des mas aunque me toque.

Ayer, como todo corredor, fui al fisio por primera vez, como una primera comunión. Cierto es que en aquella primera comunión de americana y camisa de cuello vuelto (siempre nos gusto el traje de civil en mi familia), me dieron una hostia, que no era ni de lejos la primera.

En esta ocasión, me han dado una soba, que tampoco ha sido ni de lejos la primera. Me confieso:

-Hace ya muchos años, cuando los libros no se escribían, se tallaban, un servidor acudió a una especie de masajista-fisioterapeuta-dameunbotedeniveayteuntoaconciencia que doblo mis pies hasta conseguir figuritas imposibles, intentando corregir mis pies planos.

Para acompañar este magreo pinrelar, me recetó unas plantillas de plástico transparente, tan aparatosas como caras, que tardé aproximadamente una semana en partir. Aquí, mi señora madre me unto una hostia sin Nivea ni nada, que me hizo comprender que los pies planos eran una cosa muy mala y harto dolorosa, que había que corregir a toda costa.

Hacerle comprender a aquel individuo que mis pies eran como eran, me costo muchos viajes en metro (en aquellas fechas, que yo no levantaba mas de un metro del suelo era una autentica aventura os lo aseguro) y a mis progenitores un pastón, que hoy, al recordarlo hace que se me salten las lágrimas, mas aún que aquel bienintencionado bofetón materno.

En la presente ocasión, el fisio elegido, recomendado por Hita, me ha dado un repaso a los lumbares, con una banda sonora de tripa revuelta gracias a que tuve la genial idea de comer antes de la sesión, y es que no había previsto que me juntase el bazo con el omóplato y claro, el resto de vísceras, acostumbradas como están a no moverse mucho, protestaron.

Hoy no me siento ni mejor ni peor. Me ha dado cuartelillo hasta mañana a ver como me siento y el miércoles que viene me sacudirá otra paliza a ver que tal. Me ha parecido que el tipo sabía lo que se hacía, la verdad. Pero mientras, leo en el blog de Merak las lindezas que le hace su fisioterapeuta:

 

"...pues eso.. que si es una adherencia de la cicatriz y va y saca un hierro corvado como para colgar jamones... y metió literalmente la parte corvada en el músculo con la excusa de soltar la adherencia......"

y claro, me he acordado de mi físio y no sé si es que está esperando a que me confíe para sacar el hierraco y darme la del pulpo o es que el Merak ha optado por la tarifa plana con todos los descuentos equivalentes.....yo por si acaso le he pagado, no vaya a ser..

13 comentarios:

Lucas dijo...

Yo casi que tambien prefiero los que son de tu palo que los fisios rollo matarife con ganchopacolgarcerdos incluido...
Aunque tambien te digo que hablan maravillas de los ganchos esos, pero chico, que no me veo. Que yo me veo desnudo por las mañanas y ya me parezco demasiado a una vaca como para que me metan un gancho por ningun sitio...
Cuidate !!

Grimo runner dijo...

Creo que voy a cancelar la cita con e l fisio inmediatamente, gracias.

mayayo dijo...

jaja!

pues solo faltaba q te colgaran de un gancho como a los jamones.
Pero si no tienes grasilla para escurrir, angelito!

Ea, deja ya de correr por el asfalto que machaca mucho eso de repetir el mismo gesto...
Ya sabes, existe un bravo mundo nuevo mas alla de las mesetas asfaltadas :-)

Pero eso sí, antes recuperate a conciencia eh? que a ciertas edades hay q vigilar estas cosas.

Pablo (er fransé) dijo...

Huy, pues me parece que este fisio tiene unas maneras demasiado señoritingas: yo preferiría (para ti) uno como el de Merakillo, por lo menos los lectores disfrutamos más. Por la literatura, ¡cambia de fisio!

Carlos dijo...

¡Pero mira que eres quejica!. A mi me trataron una tendinitis de rotuliano con ese gancho, justo, justo pegadito a la rótula, ¡qué gustirrinín!

Ayyysss... si es que ya no quedan hombres...

PD. ¿A que dan miedo los ganchitos?. Parecen, (y realmente lo son), un instrumento de tortura. En mi caso, el tratamiento de esa tendinitis me provocó el segundo dolor más intenso que he sentido en mi vida.

Sylvie dijo...

Tú lo que tienes es envidia...¿y lo machote que hubieses quedado contando que te metían un hierro candente por todo el...? ays, no...que eso no era aquí!!

Lo importante es que te cures, sea a base de palos o mimitos.

Besos para los dos reguapos y buen finde.

German Alonso dijo...

Ya he leído suficiente, no voy a ir a un fisio en mi vida. Encima de ir porque te duele algo... toma dos tazas.

Nada, que a mi no me toca más que mi santa y con dulzura por favor. Aunque un cachetito de vez en cuando...

Saludos, Germán.

Pablo*NSN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mondo Gitane dijo...

yo si quiere le recomiendo mi gabinete, 3 amazonas de Baviera que le dejan a uno nuevo. Completo: 100 la sesión, con sorpresita final.

cameo dijo...

Jooooooder como suena lo del hierraco, pagale y dale un propinón tio.

No sabía que tenías pies planos, espero que mekores de tus dolencias, fijo que son pasajeras, ánimo tio.

Besotes.

Wild Runner dijo...

Yo la primera vez que fui a un fisio también salí casi con más dolores que antes ... pero al día siguiente sí que noté mucha mejoría.

Ánimo y tranquilo, seguro que en breve estás dando guerra de nuevo ;)

runner48 dijo...

He pasado por muchas manos, me han dado muchas palizas, hasta que he llegado al cielo: un fisio que dice que si una manipulación duele es que está mal hecha...lo del hierro de Merak, la verdad, me espeluzna, joder que miedo...voyasoñá

Jose Ignacio Hita Barraza dijo...

Me parece a mí que eso es marca de la casa, amigo, yo con Javi termino siempre jurando en arameo, pero, al menos en mi caso, te puedo asegurar que funciona...